No. Una mayor sello de aceite interferencia no garantiza automáticamente un mejor sellado. El propósito de la interferencia es establecer una condición de contacto adecuada entre el labio de sellado y el eje. Una vez que el contacto se vuelve excesivo, la fuerza radial adicional puede aumentar la fricción, la generación de calor y el desgaste, en lugar de mejorar el sellado.
Esto es particularmente importante para los sellos rotativos de aceite, ya que el eje se mueve continuamente contra el labio de sellado. Una junta estática puede comprimirse fuertemente sin experimentar fricción deslizante continua, pero un sello rotativo de labio debe funcionar bajo movimiento relativo. Shanfeng señala que el calor generado en la interfaz entre el labio y el eje constituye una limitación importante para el rendimiento del sellado rotativo, especialmente cuando aumentan la velocidad y otras cargas.
Considere dos sellos de aceite instalados en el mismo eje. Si el sello A tiene una interferencia adecuadamente diseñada y el sello B tiene una interferencia sustancialmente mayor, inicialmente el sello B podría parecer tener un contacto más estrecho. Sin embargo, la fuerza radial más elevada puede incrementar la carga de fricción en el labio. Durante la rotación continua, esta fricción se convierte en calor. Si el calor no se disipa eficazmente, la película lubricante en la interfaz puede deteriorarse y el material del sello puede envejecer más rápidamente.
El problema puede volverse más evidente a altas velocidades del eje. A medida que aumenta la velocidad de rotación, el labio de sellado dispone de menos tiempo para disipar el calor generado por el contacto deslizante.
Existe otra razón por la que simplemente incrementar la interferencia no constituye una solución fiable: el sellado depende de la distribución de la presión de contacto, no solo de su magnitud. El ángulo del labio, la rigidez de la sección flexible, la tensión del resorte y la forma del borde de sellado influyen todos en cómo se distribuye la presión a lo largo del área de contacto.
El eje en sí también es relevante. Si el acabado superficial no es adecuado, una interferencia excesiva podría aumentar el desgaste sin corregir el problema subyacente de la superficie. La excentricidad del eje o el desalineamiento entre el eje y el alojamiento pueden generar otro tipo de problema de sellado que no se resuelve simplemente ajustando más el labio.

Por esta razón, los diseñadores experimentados de sellos suelen buscar un valor equilibrado de interferencia, y no el mayor posible. El sello necesita una fuerza radial suficiente para mantener la interfaz de sellado bajo las condiciones reales de funcionamiento, pero no tanta como para que la fricción y la temperatura aumenten innecesariamente.
En términos prácticos, un buen sello para aceite no debe evaluarse según qué tan firmemente sujeta el eje cuando la máquina está detenida. Su verdadero rendimiento se determina por lo que ocurre tras horas de rotación, cuando el labio, el lubricante, el eje y la generación de calor interactúan de forma continua. Por tanto, la interferencia correcta es aquella que garantiza un sellado estable bajo las condiciones de trabajo previstas, y no simplemente la que produce el contacto inicial más fuerte.
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