Juntas de aceite para altas temperaturas se utilizan cuando el área de sellado está expuesta a calor sostenido o picos repetidos de temperatura que superan el rango práctico de funcionamiento de un material de junta estándar. Ejemplos comunes incluyen motores, transmisiones, cajas reductoras industriales, bombas, compresores, generadores y otros equipos rotativos que operan de forma continua o cerca de una fuente de calor.
El punto importante es que una junta de aceite para altas temperaturas se selecciona debido a la temperatura real en la junta, no simplemente porque la máquina en sí se denomine una aplicación de altas temperaturas.
Tomemos un motor como ejemplo. La junta de aceite puede estar expuesta al aceite del motor, a la rotación del eje, al calor de componentes cercanos y a los cambios de temperatura durante el arranque y la operación. Una transmisión o una caja de engranajes industrial pueden tener una combinación similar de lubricante, ejes rotatorios y calor generado durante largos períodos de operación. En estas aplicaciones, el material de sellado debe conservar sus propiedades físicas útiles mientras permanece compatible con el lubricante.
Los equipos rotatorios de alta velocidad generan otro tipo de desafío. Una bomba, un compresor, un motor o un generador quizás no tengan una temperatura general extremadamente alta, pero el labio de sellado puede calentarse más debido a la fricción entre el labio y el eje. Si la velocidad del eje es elevada, el diseño de la junta y las condiciones de lubricación adquieren una importancia creciente.
Las máquinas industriales también pueden verse expuestas al calor del proceso circundante. Los equipos instalados cerca de hornos, sistemas de calefacción, secadores u otras máquinas generadoras de calor pueden transferir calor al eje y a la carcasa. En esta situación, el sello puede necesitar resistir una temperatura ambiente elevada durante largos períodos, incluso cuando el medio sellado en sí no es particularmente caliente.
La selección del material depende de la combinación específica de condiciones. El NBR se utiliza ampliamente en sellos generales para aceites, mientras que el FKM suele considerarse para aplicaciones que requieren mayor resistencia a las altas temperaturas y compatibilidad con muchos aceites y combustibles. El ACM también puede emplearse en ciertas aplicaciones automotrices y con aceites calientes. El PTFE es otra opción para requisitos especializados de sellado rotativo, cuando la temperatura, la resistencia química, la velocidad o las características de fricción exigen un enfoque distinto de sellado.
Esto no significa que cada aplicación caliente requiera un sello de FKM o PTFE. Un material más costoso o con mayor resistencia a la temperatura no es automáticamente una solución mejor. Si el sello opera fuera de sus requisitos reales, cambiar el material puede incrementar los costos sin resolver el problema real.

También debe considerarse el estado mecánico. Una excesiva desviación del eje, un acabado superficial deficiente, una lubricación insuficiente o una instalación incorrecta pueden aumentar el desgaste del labio y la generación de calor. En tales casos, simplemente seleccionar un sello con mayor resistencia al calor quizá no aborde la causa subyacente del fallo.
Los sellos para altas temperaturas son, por tanto, adecuados para muchas formas de equipos rotativos industriales, pero su selección debe basarse en las condiciones reales de funcionamiento. Antes de elegir el sello, deben evaluarse conjuntamente la temperatura, el lubricante, la velocidad del eje, la presión, el estado del eje y el tiempo de operación.
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